“Aprendí que muchas veces comía para tapar una batalla que había en mi interior, que ni siquiera sabía que existía.”

Para mi trabajo necesito pasar muchas horas frente del ordenador, lo cual significa que paso gran parte del día sentado y aunque procuro practicar deporte de vez en cuando y que siempre he pensado que tenía el control sobre todo lo que comía, con el paso de los años fui engordando cada vez más, hasta el punto en el que quedó claro que necesitaba ayuda. Lo cual me llevó a conocer a Débora.

Desde el principio me di cuenta de que no era el tipo de nutrición a la que estaba acostumbrado. En lugar de empezar por el qué comer y cómo comer, empezamos por el porqué y para qué. Entonces me di cuenta de que no tenía ni de lejos el control sobre la comida que creía tener. Aprendí que muchas veces comía para tapar una batalla que había en mi interior, que ni siquiera sabía que existía. Y fue cuando empezó mi viaje de autodescubrimiento

Desde entonces he aprendido mucho, he aprendido a observarme desde la curiosidad, aceptando lo que hay y buscando la mejora desde ahí, he aprendido a no dejarme llevar por la ansiedad y el lodo de mi interior, que lo único que hacían era enterrarme vivo y robarme la energía, he aprendido que aceptación no significa dejar de evolucionar, sino ser consciente del punto de partida real, sin agobios por todo lo que podría ser y, por supuesto, también he aprendido a comer y a relacionarme con la comida.

Por todo esto estoy muy agradecido y contento de toda la ayuda que he recibido por parte de Débora.

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